Entrevista a Aurora Rumí
Aurora Rumí (Almería, 1977).Ilustradora almeriense que nos inspira con unos personajes tan expresivos que parecen contar una historia con un solo gesto, y con los escenarios nocturnos o desolados de sus trabajos. ¿Quién no se ha sentido nunca como alguna de las chicas retratadas en sus dibujos?
Desde el hiperrealismo hasta trazos más simplificados propios del diseño gráfico, Aurora se mueve entre tendencias de diferentes campos como la ilustración, la pintura y la decoración de interiores.
Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada, completa su formación en De Montfort University, Leicester, y en la Escola Massana, Barcelona. Ha realizado (y sigue realizando) exposiciones dentro y fuera de España, destacando Madrid, Barcelona y París.
Actualmente podemos disfrutar de su serie Gigantes en Matute 12 (Madrid) hasta el 17 de mayo.
¿Cómo fueron tus inicios?
Hice BBAA en la especialidad de diseño gráfico. Me gustaba la idea de transmitir mi visión de las cosas de manera impactante pero sin adornos. Me fascinaba el pop art, el lenguaje cinematográfico y el uso del cuerpo humano sacado de contexto.
Cuando acabé la carrera realicé mi primera exposición individual: «Playa» aunaba la luz de Siquier en “Colores del Sur”, el pop y las ganas de contar qué pasaba en ese entorno tan idílico bajo mi enfoque personal de lo popular. Mi intención era reflexionar sobre lo que está contemplado como estéticamente bello y lo que verdaderamente se ve en los escenarios de una playa en la vida real.
Después de esto investigué con el collage. Rescaté un término inglés, slumming, que hablaba sobre una práctica puesta de moda entre la clase británica snob de los años 80 que consistía en colarse en los clubs y bares nocturnos de barrios de clase obrera. Imágenes de mis viajes se “colaban» dentro de cuadros costumbristas en “Slumming on Past”. Se jugaba con el presente y el pasado, así que podías encontrar a una chica en bikini junto a una escena de caza, Cadillacs, bombas atómicas ascendiendo en un cielo amarillento, o un texto en neón que comentaba lo que veíamos en la escena que lo acompañaba.
Hubo otro cambio creativo importante cuando pasé de vivir del centro de Madrid más cool (Malasaña) a mi actual casa y estudio en Vallecas. Me sumergí en la vida de barrio y creé una marca propia donde todo transcurría dentro de un vecindario y entre los áticos de diferentes edificios. Fundé New Inks on the Block (diseño textil, decoración e intervención mural) y a partir de aquí empecé a interesarme por la ilustración.
Gracias a las redes sociales, descubrí cómo aparecía una oleada de ilustradores que me llamaban mucho la atención en su forma de narrar. En Instagram era fácil conocer a una gama amplia de artistas que compartían sus herramientas y métodos de trabajo.
Además para mí el fenómeno Instagram supuso la oportunidad de poder disfrutar de un gran catálogo de personajes reales que me servían como modelo para mis creaciones. A menudo compartía con ellos los dibujos, a modo de permiso-premio posterior a la apropiación indebida de su imagen.
La figura humana siempre ha estado presente en mi trabajo y en mi serie actual (Gigantes) esta queda representada a gran escala dotándola de un carácter aún más sublime.
¿Cuáles son tus referentes o tu fuente de inspiración?
Los escenarios de mi obra están fuertemente influenciados por el cine y los parajes desérticos, por lo surreal y lo inquietante. En Gigantes hay una fuerte influencia de Moebius, David Lynch y “La historia interminable”.
La necesidad de mostrar mi personal catálogo de titanes viene de la fascinación que pude sentir de pequeña contemplando la escena en la que Atreyu debe pasar entre dos esfinges monumentales; son dos figuras que parecen rascacielos y él tiene que atravesar el desfiladero que estas presiden.

Neon City
¿Qué haces cuando tienes un bloqueo creativo?
Es importante salir un poco a investigar, ir de viaje y a exposiciones de todo tipo, almacenar un montón de información que luego va saliendo de manera espontánea en cada creación. También juego a crear mis propias escenas, y aquí los selfies adquieren otra función: hago fotos de mí misma si no consigo visualizar algún gesto que quiero dibujar; esta parte es muy divertida y ten por seguro que el bloqueo desaparece.
En tus ilustraciones vemos que conviven perfectamente el lápiz o la tinta con técnicas digitales. ¿En qué parte del proceso disfrutas más?
Lo digital es un juguete aunque no sería capaz de trabajar directamente sobre la tableta sin más.
En mi trabajo sí que utilizo el lápiz sobre papel y el color está en digital porque es una manera de experimentar y variar gamas cromáticas.

My Blade Runner
¿Eres más de cuaderno y lápiz en el bolsillo vayas donde vayas o prefieres sentarte frente a la pantalla para trabajar?
El lápiz es la herramienta para partir de cero y el ordenador un complemento en cuanto a la forma de componer. Me apoyo en lo digital pero siempre las ideas salen sobre papel.
Tus ilustraciones tratan temas cotidianos, retratos con gran carga emocional en su mayoría de mujeres y llegando a contar historias en una sola imagen.
Dibujo mujeres por un interés puramente estético.
En esta serie lo que me obsesiona de algún modo es representar un escenario muy personal. El paisaje imaginario que me gustaría recorrer está salpicado de súper estructuras de apariencia humana, no sabemos bien en qué rincón del desierto o carretera secundaria nos las podemos encontrar. Algunas son ruinas, otras clubs nocturnos y otras entrañan algún otro misterio que el espectador debe descifrar completando la historia que las ilustraciones proponen.
¿Cómo es tu proceso creativo?
Las ideas sobre las que quiero trabajar siempre aparecen solas. Son el “qué”. Están ahí delante y necesitas contarlas bajo tu enfoque personal. El encuadre y el trazo expresa una emoción propia y transmite una serie de sensaciones al que lo contempla.
La manera en la que esto se lleva a cabo, el “cómo”, para mí implica un proceso de búsqueda de imágenes que representen mi idea. Compongo a partir de rápidos fotomontajes en Photoshop las escenas que quiero recrear.
En base a esto realizo un dibujo a lápiz sobre papel donde aparecen los elementos generales de mi composición. En una segunda fase aparecen otros detalles: elementos arquitectónicos, paisajes y casi siempre algún texto sobre neón.

Watching You
¿Partes de una historia o desde un boceto vas construyendo las situaciones de cada ilustración?
Quiero contar algo con una imagen que desvele información de un modo parcial para que el resto sea completado por el espectador. El punto de partida es una idea previa, lo demás se va construyendo con lo que el dibujo te va devolviendo durante su desarrollo. No creo que esto sea azaroso: en este proceso sale información de ideas almacenadas en la retina, las vas aprendiendo y clasificando de algún modo subconsciente para aparecer con toda su frescura durante el proceso de trabajo.

Zarib I
Una de mis ilustraciones favoritas se llama Zarib I, es una imagen muy potente que nos recuerda a una reina africana futurista. Cobró vida durante el proceso de manera bastante imprevisible. Esto es algo que me sorprende y llega a emocionarme cuando sucede; algunos dibujos cobran vida delante de ti y luego llegan a convertirse en los trabajos que más transmiten al público, y es por ese no sé qué que aparece un poco por arte de magia, sin que tú hayas querido expresar algo concreto desde el principio. ¡¡Es muy interesante!!
¿Cuál ha sido tu trabajo o encargo favorito hasta ahora?
Mis dibujos fetiche son Zarib I y The Club y estoy trabajando en la portada de un libro, todo un reto ya que debe contar varias historia dentro de una sola imagen.

The Club
¿Algún proyecto en mente del que nos puedas contar algo?
Me gustaría volver a empuñar mis pinceles. Desarrollar Gigantes en pintura de gran formato y dotar a esta serie de la dimensión que se merece.
¿Cuál sería el consejo que darías a alguien que se quiere dedicar a la ilustración y está empezando?
En ilustración hay tendencias muy marcadas y es fácil dejarse llevar por las modas. No apoyo este fenómeno en el que a veces llegamos a confundir dos autores con un estilo muy similar y su identidad queda en la sombra de una estética.
Mi consejo es que cada ilustrador debe defender y definir un estilo propio. Es esto lo que le hará destacar y diferenciarse del resto, y sentirse realizado e identificado con su trabajo.

Red

La Frontera

Tokio Girl
Isabel Sánchez, Graduada en Bellas Artes y especialista en Diseño Gráfico.
Maravillosa Aurora Rumí..Una obra distinta a lo habitual . Fresca y dinàmica..Bravo y muy buena entrevista.